LA PODA

Con el inicio de la parada vegetativa de la viña, se comenzó una de las operaciones fundamentales, la poda. Una adecuada poda nos ayuda a conseguir el perfecto equilibrio entre el vigor, la producción y la calidad de la cosecha futura.

El objetivo fundamental de la poda es controlar la producción del viñedo, de ahí la importancia que tiene esta labor, aunque se haga en parada vegetativa. Por eso, en viñedos seleccionados, y con edades de más de 40-50 años, realizamos una poda corta para obtener rendimientos por cepa menores de 1 Kgr.

La poda es una de las tareas más ingratas y duras que hay que realizar, especialmente por la época del año en la que hay que realizarla. En estos días, la temperatura oscila ente -4ºC y 5ºC.
La D.O.Ca. Rioja impone una serie de normas a la hora de realizar esta labor, que a continuación presentamos:

Los sistemas de poda serán los siguientes:

  • El tradicional sistema en vaso y sus variantes, con una carga máxima de 12 yemas por cepa sobre un máximo de seis pulgares.
  • Se podrá efectuar la poda en espaldera o conducida que, en todo caso, se ajustará a las siguientes prescripciones:

    • En el sistema de doble cordón, la carga máxima será de 12 yemas distribuidas en un máximo de seis pulgares.
    • En el sistema de vara y pulgar, la carga se distribuirá en una vara y uno o dos pulgares de dos yemas, con un máximo de 10 yemas por cepa.
  • En todo caso, para la variedad Garnacha, la carga máxima será de 14 yemas por cepa.